La suave brisa que tras la tempestad
mi gélido espíritu templa,
el cálido ungüento curador del mal
que mi triste alma atormenta,
eres tú.
*
La suave caricia que tras la muerte
La suave caricia que tras la muerte
mi débil corazón resucita,
el avivador de ese amor ferviente
que la dulzura de tu ser suscita,
eres tú.
*
Eres la redención del pecado
Eres la redención del pecado
que tras la pena sufrir
muere en el pasado.
*
Eres la esencia de ese elixir
Eres la esencia de ese elixir
que una vez soñado
se niega a existir.